Los codos y las rodillas se vuelven rugosos y secos a causa de las bajas temperaturas del invierno y el roce de la ropa. Para lucir unas piernas y unos brazos bonitos en verano solo hay que seguir unos consejos caseros muy sencillos que devolverán a la piel su tersura y suavidad.
Hay multitud de mascarillas que se pueden elaborar en casa muy fácilmente con ingredientes que se encuentran en cualquier nevera. Una de las más eficaces consiste en mezclar jugo de limón con una cucharadita de azúcar. Después se aplica durante 30 minutos en los codos y rodillas.
Además hay otros trucos todavía más sencillos como tratar con yogurt estas zonas rugosas para proporcionar suavidad e hidratación. También es muy efectivo colocar en codos y rodillas rodajas de melón o sandía dejando actuar durante 30 minutos.
Estos tratamientos deben realizarse por lo menos una vez a la semana, procurando aplicar todos los días crema hidratante diariamente para que los codos y las rodillas recuperen la suavidad y su color natural. Conviene tener en cuenta que después de aplicar estos tratamientos no hay que exponerse al sol, pues los resultados pueden ser contraproducentes.