Una sesión puede durar entre treinta y sesenta minutos.
La raíz del pelo es destruida con una aguja que se introduce en cada folículo, por lo que el vello deja de crecer poco a poco.
Se puede aplicar en todo el cuerpo pero está recomendado para pequeñas zonas ya que al tener que trabajar pelo a pelo, cada sesión elimina un área muy limitada.
Presenta dos inconvenientes importantes, el primero es que es un sistema lento y muy preciso y por lo tanto debe realizarlo un buen profesional para que los pinchazos sean realmente efectivos y el segundo es que se necesita anestesia local para aguantar una sesión de una hora.