Hay una parte de nuestro cuerpo a la que prestamos poca atención: los pies y esto quizá porque no tenemos en cuenta que su buena condición determina dos factores importantes de belleza:
Expresión
Cuando nos molestan los pies, hacemos gestos inconscientes de dolor e incomodidad. Estas muecas se reflejan tanto en una expresión desagradable, como en las condiciones de la piel. Las expresiones faciales producen movimientos en los músculos de la cara que con el paso del tiempo se convierten en líneas y arrugas. Postura. Los pies doloridos nos obligan a tomar posiciones incorrectas cuando estamos de pie, cuando caminamos y cuando nos levantamos. Y una mala postura deforma la figura y produce molestias como el dolor de espalda.
Además, cuando vamos de vacaciones, a playas y balnearios, nuestros pies quedan expuestos a la vista de todos. Y aunque no tengamos unos diminutos y lindos “pies de Cenicienta”, siempre podemos mostrar unos pies sanos y bien cuidados.
Lo que podemos hacer para mimar los pies
Dales un tratamiento natural. Cuando hayas tenido un día pesado y te duelan los pies, destiná 15 minutos a darles un masaje especial. En un recipiente pequeño, mezclá una cucharada de sal marina, una cucharada de aceite de oliva extra virgen y cinco gotas de aceite esencial de menta. Hacé una pasta homogénea con ello y frotá tus pies, desde la punta de los dedos hasta la parte superior del tobillo. Hacelo con movimientos circulares, durante unos cinco minutos. Cuando hayas terminado con los dos, envolvelos en una toalla gruesa, que si puede estar tibia mejor, y descansá media hora con los pies en alto.
Usá medias a tu medida. Sin importar si usás las medias más delgadas y transparentes, o de lana más gruesos y abrigados, deben ajustar perfectamente al tamaño de tus pies. De otra manera, te producirán ampollas, calambres y uñas encarnadas.
Ponles talco. Si es desodorante y antitranspirante, mejor. El talco absorbe la humedad, la cual resulta un campo fértil para la aparición de hongos.
Emplea la reflexología. Según esta antigua ciencia, en la planta y en la parte superior de los pies, hay puntos que están comunicados directamente con ciertas zonas y órganos del cuerpo. Si estás sufriendo malestares en alguno de ellos, podés dar un masaje persistente en el punto de los pies que corresponde al órgano, para proporcionarle alivio.
Cambiá de zapatos con frecuencia. Los zapatos que ya no están en perfectas condiciones pueden causar problemas en los pies, las piernas y la espalda. Los zapatos que empiezan a deformarse y se ven muy gastados, dejan de ofrecer el acojinamiento y el soporte que deben proporcionar al cuerpo.
Usá pantuflas al salir del baño. Esas ricas pantuflas a base de esponjas recubiertas con tela afelpada son perfectas para usar al salir del baño, porque absorben las células muertas y evitan la formación de callosidades. Usalas un buen rato, mientras te arreglás o mientras estás en casa.
Usá zapatos de taco bajo. Hacé un favor a tus pies, tus rodillas y tu espalda y dejá los tacos altos sólo para ocasiones muy especiales. En el trabajo, la casa y las labores cotidianas, optá por usar zapatos de taco bajo.
Anda descalza. Andar descalzo todas las veces que sea posible es una forma sencilla y práctica de dar masaje a tus pies. Cuando vayas a la playa, o si vives cerca de ella, camina en la arena húmeda. Esto fortalece los músculos de las piernas, descansa los pies y elimina células muertas de la piel.