Cuando nos asombramos, enojamos, asustamos, entristecemos o queremos seducir las cejas son las primeras en indicar lo que sentimos, ya que el poder de expresión que tienen en nuestro rostro revela gran parte de nuestro interior; por ello, es muy importante cuidarlas y mantenerlas en perfecto estado.
Si echamos un vistazo a través del tiempo podemos darnos cuenta que estas estructuras han sido realzadas con diferentes estilos, por ejemplo, en los años 30 las mujeres las depilaban completamente y dibujaban una línea con un lápiz, en los 60 predominaban las cejas gruesas y oscurecidas, hacia la década de los 80 se preferían abundantes, en tanto que en la actualidad la tendencia es lucirlas delgadas y bien maquilladas.
