Tardarás unos veinte minutos en depilarte las piernas enteras.
Los resultados se mantienen durante tres o cuatro semanas porque la máquina pinza el pelo y lo arranca con la raíz.
Las puedes emplear en todo el cuerpo, excluyendo la zona de la cara y si escoges un aparato con banda antidolor, la molestia se amortiguará bastante.

Estarás lista en quince minutos y como la técnica es la misma que la de la maquinita los resultados te durarán entre 2 y 4 días.
Igualmente puedes utilizar este sistema en todo el cuerpo pero debes tener cuidado con el tiempo de exposición porque si lo excedes, la piel puede irritarse.
Para evitarlo, lo mejor es que pruebes primero sobre zonas pequeñas y si lo utilizas en la cara evita tomar el sol directamente porque podrían aparecer manchas cutáneas.

En cinco minutos estarás perfectamente depilada pero el pelo no se arranca de raíz sino que se corta a ras de piel, por lo que en 2 ó 3 días volverá a aparecer.
Este método puede provocar irritaciones así que intenta llevarlo a cabo con maquinitas que incorporen una banda de aloe vera, una planta suavizante e hidratante, que evitará las rojeces.
Puedes depilarte con maquinita todo el cuerpo excepto la cara y es muy recomendable para personas con problemas de varices y mala circulación.

Aunque el fango puede aplicarse en el rostro u otras regiones del cuerpo a través de distintos métodos y a diferentes temperaturas, lo más usual es que la persona ingrese a una cabina acondicionada cuya temperatura será inferior a 37° centígrados. En ella se recostará sobre una camilla, donde un especialista procederá a la aplicación del barro mediante masajes que estimulen la circulación sanguínea y favorezcan la penetración de los principios activos.
Una vez terminado el proceso se deja que la persona descanse durante 20 minutos o más, lo que además permitirá que obtenga agradable efecto de relajación en todos los músculos y articulaciones.
Finalmente, el barro se retira mediante esponja o ducha. Este procedimiento dura 1 ó 2 horas y puede efectuarse de manera ocasional, digamos que una vez al mes; empero, en casos severos se recomienda aplicar lodo curativo por lo menos una vez a la semana.
Hay que subrayar que este procedimiento debe ser realizado por un esteticista profesional especializado en fangoterapia, ya que cada arcilla posee cualidades particulares y útiles en la atención de determinado problema. Por ejemplo, hay mascarillas de gran poder limpiador que son adecuadas para el tratamiento de acné, pero si se aplican en un rostro que sufre resequedad pueden generar irritación y resultados contraproducentes. De este modo, se ofrecen arcillas que además de nutrir cumplen una función específica:
Antisépticas y desinfectantes. Se emplean en caso de picaduras de insectos o heridas leves.
Antiinflamatorias y relajantes. Muy útiles en dolor muscular, agotamiento y estrés excesivo.
Regenerantes. Estimulan el funcionamiento de tejidos profundos y favorecen la perdida de ácido úrico, por lo que se indican en problemas reumáticos.
Exfoliantes. Útiles para eliminar tejidos deteriorados y estimular la reproducción celular, por lo que se utilizan con fines estéticos e incluso para atender problemas de psoriasis (lesiones en la piel de color rojo que presentan inflamación y descamación).
Estimulantes de la circulación. Con ellas se logra adecuada nutrición de la epidermis en zonas donde falla la irrigación.
Limpiadoras. Empleadas en la eliminación de exceso de grasa en el cutis, incluso en pieles con los poros muy dilatados (abiertos).
Aunque hay quienes aseguran que el fango es útil en tratamientos para reducir tallas o para eliminar estrías y celulitis, lo cierto es que existen posiciones encontradas al respecto y, lo que es más, pocos estudios y evidencias que permitan aseverar o negar dichas hipótesis de manera definitiva. En lo que sí coinciden los especialistas es en que la fangoterapia tiene mejores efectos cuando se combina con otras medidas para la piel, tales como una dieta balanceada en la que se incluyan, principalmente, frutas, verduras y adecuada cantidad de agua (2 litros al día).
Asimismo, se sabe que la salud de la epidermis se beneficia con la realización constante de una rutina de ejercicios, ya que así se eliminan toxinas acumuladas en el cuerpo; algunas de las prácticas más adecuadas son caminatas, trotar, andar en bicicleta o nadar. Recuerde que toda disciplina física tiene mejores resultados cuando es supervisada por un especialista. Por último, considere a la fangoterapia una alternativa real para mantener o perfeccionar el estado de su piel, nutriéndola y limpiándola de manera inmejorable, gracias al trabajo del mejor laboratorio que conocemos hasta la fecha: la naturaleza.
El lodo, rico en minerales, se emplea con fines estéticos y medicinales desde épocas muy remotas, ya sea para eliminar imperfecciones en la piel o para relajamiento corporal. Su uso recibe el nombre fangoterapia, y cuenta con muchos adeptos debido a los resultados que ofrece. ¡Conozca esta técnica y aproveche sus cualidades!
La tierra es un elemento con múltiples bondades que proporciona al ser humano la posibilidad de cultivar gran diversidad de plantas y criar animales de todo tipo para su sustento; también es materia prima en la elaboración de productos tan diversos como cerámica, ladrillos o vidrio, de modo que en cualquier rincón de nuestra existencia podemos encontrarla y darnos cuenta de que sin ella, simplemente, no podríamos existir.
Empero, sus generosas virtudes no se detienen ahí, ya que el hombre también ha encontrado que ciertos tipos de arcilla mezclados con agua, y ocasionalmente con vegetales o algas, forman distintos barros medicinales que permiten reforzar la salud de la piel, su belleza y juventud. Todo este conocimiento ha permitido el surgimiento y evolución de la fangoterapia, técnica muy en boga en nuestros días gracias a su uso en centros de belleza y spas.
Hay que decir que el uso del lodo no es nuevo, ya que hace por lo menos cinco mil años los médicos egipcios lo aconsejaban para el tratamiento de inflamaciones, heridas cutáneas y deformaciones reumáticas, e incluso aprovechaban las propiedades antisépticas (elimina bacterias que generan infecciones) de ciertas arcillas para embalsamar (preservar de la putrefacción) el cuerpo de los muertos. Por su parte, el médico griego Hipócrates utilizaba el fango para aliviar dolores abdominales y reducir la inflamación generada por distintos padecimientos reumáticos, siempre con éxito notable.
Las manos son una herramienta de trabajo incansable. Comen, beben, fuman... y meten el dedo en casi todas nuestras actividades cotidianas; tocan y retocan, gesticulan, golpean, pellizcan, acarician... Es difícil tener las manos quietas. Siempre a la vista y expuestas a los efectos de todo tipo de agentes externos, se muestran más vulnerables a ellos que el propio rostro. Y delatan el paso del tiempo tanto como el cuello o el contorno de los ojos.
Cuidados
Tener las manos limpias no es suficiente para poder mostrarlas con orgullo. Las manos revelan nuestra personalidad, y hasta nuestra profesión. En oriente, simbolizan el alma de la persona y sus cuidados son todo un rito. En occidente, son una tarjeta de presentación y siempre deben estar en perfecto estado de revista.
Su anatomía es muy frágil para todos los cometidos que han de desempeñar. La parte superior de las manos se encuentra bastante desprotegida por la baja concentración de glándulas sebáceas y sudoríparas que posee.
El frío, el sol, los lavados frecuentes y el contacto con detergentes u otras sustancias, deterioran rápidamente el aspecto de la piel y las uñas. El proceso de envejecimiento se acelera aún más con la falta de protección y los pocos e irregulares cuidados que se les prestan.
A veces las manos envejecen antes que el rostro porque se les han negado los cuidados y la protección que necesitaban durante demasiado tiempo. A partir de los 35 años, suele iniciarse el proceso de envejecimiento, que en muchos casos va unido a la aparición más o menos visible de manchas de color marrón.
Al principio apenas se notan, pero van multiplicándose con el paso del tiempo y haciéndose cada vez más evidentes. La acción repetida de los rayos ultravioleta es la causa definitiva para el desarrollo de este defecto de los melanocitos. Hasta ahora, las cremas de manos sólo se preocupaban de hidratar y proteger.
Soluciones
Recientemente, se han lanzado productos especializados en combatir su envejecimiento y capaces de aclarar progresivamente las manchas. Eso sí, la aplicación debe hacerse de manera regular. A las cuatro semanas de uso se empieza a observar algún resultado, justo el tiempo que tarda la piel en realizar el ciclo completo de renovación celular.
Algunos centros de belleza están empezando a incluir en sus cartas de tratamientos, programas específicos para el cuidado de estos problemas. La manicura ha pasado a ser un gesto de higiene en profundidad que la mujer realiza en casa o en la peluquería.
Estos nuevos servicios se ocupan de regenerar el tejido de las manos, eliminar las células muertas y aclarar las manchas con activos específicos.
La cirugía para la belleza de las manos se practica muy poco. Existe poca demanda y los resultados realmente no merecen la pena. El lifting del dorso de la mano, elimina el exceso de piel y quita las venas abultadas. Se realiza con anestesia local y deja una cicatriz en la muñeca, que queda oculta bajo el reloj o la pulsera.
Algunos cirujanos realizan implantes de grasa para dar un aspecto más joven a la mano, pero a los pocos meses se ha reabsorbido. El peeling químico es la técnica más adecuada para borrar las manchas seniles que cubren la superficie de la mano. El problema es que la piel queda muy sensible y después no se puede exponer al sol.

Las vitaminas son unas sustancias esenciales para la vida del organismo humano que se encuentran en los alimentos en concentraciones muy pequeñas. La falta de ellas provoca muchas enfermedades, además de ser la mejor protección para el cáncer ya que son efectivos antioxidantes. En el mundo occidental han aparecido nuevos casos de estas afecciones en personas que consumen principalmente platos precocinados y conservas, omitiendo de su dieta productos frescos como frutas y verduras. Pero no sólo la mala alimentación conduce a la avitaminosis también influye la absorción deficiente el intestino o los desequilibrados en la dieta.
En 1747 el médico escocés James Lind observó en una de sus travesías a bordo del Salibury que si los marineros ingerían naranjas y limones no desarrollaban la enfermedad del escorbuto, uno de los riesgos más temidos de las largas travesías, ya que producía astenia, anemia y hemorragias en las encías y en los órganos internos. A partir de entonces sucesivas investigaciones han demostrado que las vitaminas son esenciales para el buen funcionamiento del organismo, una mala alimentación puede provocar graves trastornos.
La vitamina A protege y mantiene los tejidos celulares, interviene en los procesos inmunitarios para evitar las infecciones y es vital para la visión, muchas enfermedades oculares ocurren por la falta de esta vitamina, se encuentra en productos de origen animal como la mantequilla, la yema de huevo y el pescado graso.
La vitamina B es sobre todo importante para metabolizar los hidratos de carbono. La forman distintos compuestos (B1, B2, B3, B5, B6,B7, B12 y el ácido folico), la falta de cada uno de ellas puede producir diferentes enfermedades. Los alimentos ricos en vitamina B son principalmente el cerdo, las vísceras y los cereales enteros o enriquecidos.
La vitamina C además de prevenir el escorbuto interviene en el mantenimiento de los vasos sanguíneos, la cicatrización de las heridas, tiene funciones inmunológicas y favorece la absorción del hierro. Se encuentra en los cítricos, pero también en las grosellas, el Kiwi y las fresas y en algunas verduras como el pimiento verde, la coliflor, el tomate y el nabo.
La vitamina D es necesaria para la absorción de nutrientes como el calcio y las proteínas, cuando su absorción es deficiente, provoca en los niños raquitismo, problema que se agrava en los países con climas fríos, ya que es necesaria la exposición al sol para su asimilación. Se encuentra principalmente en los vegetales, la leche, sardina, hígado, huevo y quesos.
La vitamina E es el mas importante antioxidante, retarda el envejecimiento celular debido a la oxidación y evita daños del colesterol en las paredes de las arterias, junto a la vitamina A protege a los pulmones de la contaminación. Los alimentos que más vitamina E contienen son el aguacate, el maíz, el germen de trigo, la soja, los espárragos, las espinacas, el tomate y la manzana.
La vitamina K participa en diferentes reacciones en el metabolismo, como coenzima, y también forma parte de una proteína muy importante llamada protombina que es la proteína que participa en la coagulación de la sangre. Para poder absorber la vitamina K cuando se encuentra en el intestino, es necesaria la participación de las grasas; una dieta sin grasa puede ser perjudicial. Se encuentra principalmente en el brócoli, la lechuga, los cereales, el huevo y la carne.
Aunque la falta de vitaminas puede producir otras enfermedades como la caída del pelo, hemorragias, enfermedades cutáneas, etc. también es peligroso consumirlas en exceso, principalmente las liposolubles como la A y la D, las vitaminas que no son utilizadas por el organismo tienden a acumularse en la grasa, provocando graves enfermedades. La necesidad de vitaminas debe cubrirse con una dieta sana y una adecuada alimentación, no se deben tomar suplementos vitamínicos sin el consejo de un medico.

El sudor es el mecanismo que nuestro cuerpo tiene para mantener estable la temperatura corporal por eso es normal que en épocas de mas calor aumente la transpiración, aunque al mismo tiempo es muy desagradable la sensación del cuerpo sudado y el olor corporal.
Los humanos tenemos dos tipos de glándulas sudoríparas: Glándulas sudoríparas ecrinas, que sueltan un liquido salado para bajar la temperatura del cuerpo y se encuentran en todo el cuerpo y Glándulas apocrinas, que sueltan una sustancia lechosa que regula el sudor. Las glándulas ecrinas, se encuentran en las axilas y alrededor de los genitales.
A partir de la pubertad, estas glándulas se vuelven mucho mas activas. Pero el sudor siempre es inodoro. La flora bacteriana de la piel es la que al degradar el sudor produce las sustancias volátiles causantes del mal olor. Por ese motivo es por lo que muchos desodorantes que contienen una elevada concentración antibacterias pueden producir irritaciones, alergias o incluso sobreinfecciones bacterianas al destruir la flora natural de la piel.
Para evitar el sudor y el mal olor:

Con demasiada frecuencia nos olvidamos del cuidado del cuello y el escote, pues las cremas faciales nunca bajan de la barbilla y las corporales no suben más allá del pecho. Estas zonas del cuerpo acusan el paso del tiempo de igual manera que la cara.
La piel del cuello es muy fina y delicada, con tendencia a la flacidez, la excesiva exposición al sol del escote hace que aparezcan manchas y arrugas; por eso si queremos ocuparnos de estas zonas de nuestro cuerpo como es debido le daremos los mismos cuidados que al rostro: limpieza, mascarillas, peeling, cremas hidratantes y nutritivas; además es muy importante empezar a cuidarse el cuello antes de que se observen signos de flaccidez o envejecimiento, ya que después es muy difícil recuperar el tono perdido.
Algunos de los cuidados que puedes poner en práctica son:
Relajación
Cuando notes que la tensión se acumula, echa la cabeza hacia atrás y estira bien el cuello, cierra los ojos y trata de no pensar en nada durante unos minutos, también puedes recurrir a una imagen mental que te dé paz: una cascada de agua, una postal caribeña... para así tratar de desconectar un rato. La piel de esta zona te lo agradecerá y también el resto de tu cuerpo.
Mascarillas para los senos
Las mascarillas para la cara son muy populares, sin embargo las de los senos no tienen tanta aceptación, pero si tienes problemas de descolgamiento o de falta de hidratación de la piel de esta zona, son muy necesarias. Con una mascarilla semanal de un producto reafirmante para senos, los resultados son visibles al cabo de un par de meses.
Cremas hidratantes y nutritivas
Cualquier crema o loción que te apliques en el cuello debe administrarse con gran suavidad; las palmas de las manos deben estar extendidas para deslizarlas desde la barbilla hasta el escote; primero con una mano y después con la otra; a continuación los movimientos se realizarán de izquierda a derecha desde un extremo del cuello hasta el otro. Este automasaje de alisado se completa con puntos de presión en la base de las orejas bajando hacia las clavículas. Si realizas esta operación cada día, la eficacia de la crema se verá potenciada. Después de extender la crema en el cuello bajaremos al escote y comienzo del pecho. Utilizando los dedos de ambas manos, presiona en dirección al corazón, desde la parte inferior de la barbilla hasta la parte superior de los senos, repitiendo el movimiento varias veces. También puedes darte suaves masajes circulares hasta que el producto penetre por completo. Los aceites tonificantes también pueden ser una buena opción para escotes deshidradatos por el sol del verano.