Para muchos maquilladores, el secreto de un maquillaje excelente se basa en la buena aplicación y combinación de los correctores.
Cuando se los utiliza, el profesional está usando un material que permite mejorar muchísimo los rasgos de la cara, resaltando lo bueno y tratando de que lo "no tan bueno" se destaque. Por eso, el primer paso es analizar con detenimiento el rostro a maquillar y ver cada uno de sus detalles.
Los correctores claros aumentan o elevan los perfiles. Por el contrario, los correctores oscuros los "bajan" o hunden. Esto se basa en el juego de claros y oscuros, de la misma manera en que lo realiza un pintor. Las luces y las sombras son las que determinan los distintos volúmenes.
Ya sabemos que para "ocultar" una nariz prominente, un corrector más oscuro que el resto del tono de la cara, ayudará para disminuirla un poco. Igualmente, ocurre con mentones que se quieren "acortar" o frentes que sobresalen más de lo deseado.
A las ojeras siempre se les aplica un corrector un poco más claro que el resto de la tonalidad de la piel de la cara, pero no hay que abusar en esto ante el deseo de ocultarlas. Un exceso de corrector puede dejar al descubierto arrugas que antes no aparecían. Incluso, si el color es demasiado claro, su efecto será totalmente opuesto: evidenciará que ahí hay ojeras que se quieren tapar.
Saber usar los correctores claros y los oscuros son la base -y el inicio- de un buen maquillaje. A partir de allí, una vez aplicados, viene todo lo demás.

El color es sólo para los labios: Falso. En esta temporada, la gama de los rosas, pálidos o fuertes, y también los rojos aportan un toque de glamour a las manos.
Para las uñas cortas, los tonos claros; y para las largas, los oscuros: Falso. El largo no importa a la hora de elegir un color. Hay que animarse a usar el color que más guste y haga sentir bien. ¡Todo vale!

Las sombras ya no se usan: Falso. Están de última moda. Para el día, elegir tonos neutros, como marrones o grises, y para la noche más audaces.
Las sombras con brillo sonsólo para las más jóvenes: Falso. Se puede probar con una pequeña cantidad bajo la línea de las cejas y se obtiene una mirada más amplia.
Los oscuros son para morochas, y los claros para rubias: Falso. Los tonos que se eligen tienen que ver con la ocasión, la ropa y el estado de ánimo, y no con el color del pelo.

Sólo me quedan bien los marrones: Limitarse siempre a la misma paleta es como usar todos los días el mismo vestido. Se pueden probar los fucsiaas y rosas que llegan con fuerza primaveral.
Delinear los labios es una antigüedad: Falso. El delineador bien hecho enmarca los labios. Conviene delinear los labios con un lápiz del mismo tono del labial, o con un pincel, usando el mismo labial.

Muchas mujeres son reacias a usar maquillaje porque no consiguen elegir un color apropiado ni encuentran la textura que se adapte a su piel. Pero cada vez son más los productos fáciles de aplicar que iluminan la piel con un tono natural.
Las últimas texturas se funden con la piel y la embellecen de forma invisible. Los gustos actuales no apuestan ni por el efecto mate total ni por usar pigmentos que oculten la piel. El maquillaje natural contiene pigmentos y partículas alisadoras o suavizantes que dejan el grano de la piel uniforme y aterciopelado.
Fuente: BcnStyle
La naturalidad no está reñida con la seductora oferta de colores para párpados y labios. El maquillador de M.A.C para España, José Ojeda, sugiere que los ojos negros se maquillen con colores azules y verdes; los marrónes con tonos verdes y anaranjados; y recomienda las sombras grises, rosas y violetas para los ojos más claros.
El brillo de labios resulta favorecedor siempre y cuando se ponga una cantidad ínfima y no se sobrepasen los limites de la boca.
Si se aplica en los labios una sola capa de color se consigue una transparencia sutil; con una segunda pasada, la boca queda satinada y con tres se acentúa la luminosidad.

Los maquillajes son cada vez más fáciles de aplicar y se funden mejor con la piel. Según la maquilladora Bobbi Brown,ir natural no significa ir sin maquillaje, implica encontrar el tono adecuado al de tu piel. Te proponemos algunos trucos para que tu maquillaje parezca más fresco y natural:

El color continúa siendo un producto insustituible, que se puede aplicar directamente sobre la cara lavada o sobre el fondo de maquillaje. Las texturas cremosas se utilizan con mayor facilidad y duran más que los formatos en polvo tradicionales.
Si quieres que el rubor permanezca mucho más tiempo en tus mejillas, sigue estos consejos:
