Si quieres cambiar de imagen puedes optar por empezar por tu pelo dándole otro toque de color.
¿Que lo que te pasa es que padeces por la salud de tu pelo?
Pues, tranquila, que no tienes por qué sacrificarla. ¿Desde cuándo belleza no puede ser salud?
El color alegra, viste, cubre las canas... y encima ofrece todo un abanico de posibilidades: baño de color, mechas, reflejos...
Elige la mejor opción según tu perfil. En general, se dice que el color da vida a todo lo que se le ponga por delante: tu hogar, tu ropa, tu coche...
¿Por qué no a tu cabello?
Aunque a simple vista tú no lo percibas, lo cierto es que el color puede renovarte de cara a los demás que, inconscientemente, verán en ti más vitalidad y brillo. Pero, ¿nos favorecen a todas los colores por igual? Evidentemente que no. El truco está en saber seleccionar el color que más nos conviene según el matiz de nuestra tez y el color de nuestros ojos.
¿Qué no debes hacer?
A continuación te damos unos cuantos consejos sobre qué es lo que debes hacer y lo que debes evitar para tener un cabello sano y cuidado.
¿Qué debes hacer?

El tinte uniforme (igual en todo el cabello) ya está pasado de moda. Ahora lo que se lleva es el contraste, de forma que se pueda personalizar cada peinado mezclando tres o cuatro colores de la misma gama. De hecho, algunos estilistas ya no hablan de teñir, sino de 'mezclar' hasta conseguir un 'traje a la medida'.
Para elegir el color adecuado hay que tener en cuenta varios factores, como el tono del cutis, la forma de la cara y la imagen que se tiene o se quiere dar. Un pelo negro siempre aportará un toque muy sofisticado, mientras que una melena rubia lacia da un aspecto más aniñado.
Pero hay un largo camino intermedio de opciones para elegir, incluidos los naranjas, marrones y rojizos, que mezclan muy bien entre si y favorecen mucho a rubias y castañas. Para este tipo de trabajos es más seguro acudir a la peluquería, y más arriesgado hacer las mezclas en casa.
Si ya tienes más de la mitad de tu cabello con canas, la única forma de ocultarlas es con un tinte permanente.
Pero no tienes por qué colorear todo el pelo del mismo tono. Lo más moderno, y muy favorecedor, es aplicarse reflejos en contraste sobre el color de fondo.
El único inconveniente que tienen los tintes completos es que exigen frecuentes retoques, en cuanto el pelo crece tres o cuatro centímetros y se aprecia el “efecto raíz”.
La ventaja de esta técnica es que se puede optar por el color que se desee, esté o no dentro de nuestra gama natural, como pasar de morena a rubia o pelirroja.

Baños de crema, ampollas, hidratación. Muchas veces la agitada vida moderna nos hace postergarlos una y otra vez. Pero los especialistas recomiendan ese tipo de hidratación profunda como la única forma de recuperar el equilibrio del pelo y mantenerlo sedoso. Cómo y cuándo realizarlos, para lograr el resultado ideal.
¿Cómo?
Los baños de crema regularmente reponen las proteínas, aumentando la resistencia del cabello a los agentes agresores. Para ayudar a que los agentes penetren en el cuero cabelludo, se aconseja la utilización de calor o masajes manuales por parte del peluquero. Estos masajes deben hacerse desde la raíz en dirección a las puntas, a alta velocidad, para dar calor y mejorar la penetración del compuesto.
En primer lugar, se hace una limpieza profunda con el uso de un shampú especial que retire los residuos de otras sustancias como siliconas o productos sin enjuague. Enseguida se aplican los compuestos de proteína que hacen que el pelo se endurezca. El próximo paso consiste en aplicar productos que le devuelvan la suavidad externa. Inmediatamente puede apreciarse el resultado al tacto y la vista.
Después de definir el corte, es necesario cuidarlo. La mayor parte del pelo con volumen – en general con mechas gruesas o enruladas – es seco y se arma con facilidad.
Por eso, es obligatorio usar buenos productos - shampoo, crema de enjuague, y, en especial, dosis generosas de cremas para peinar usándolas con el pelo aún medio húmedo.
¡Pero, atención! Nada de empastarte el cuero cabelludo, porque el pelo puede aparecer sucio. Las hidrataciones regulares, hechas en casa o en la peluquería, también son bienvenidas.
Cuando te lo seques, el peine o el cepillo están terminantemente prohibidos. Sea secado al natural o con difusor, es necesario desenredarse el pelo con los dedos para no abrir los rulos. Para definirlos, lo correcto es pasarte las manos de adentro hacia fuera, aprovechando el movimiento para cerrar los rulos y no desparramarlos.
El pelo ondulado está de moda desde que el mundo de la moda se rindió a los pies de Gisele Bundchen. Y muchas mujeres tienen el pelo ondulado: es muy sexy, pero necesitamos aprender a dominarlo para disfrutar de sus ventajas. Porque tener rulos de estrella tiene sus secretos.
Las mujeres con este tipo de pelo llegan a la peluquería protestando porque les falta volumen en la raíz y porque los rulos sin definición se abren como un abanico. Pero los profesionales tienen varios ases debajo de la manga.
Lo primero que hay que hacer es dar un buen tijeretazo. "La base recta acentúa el volumen. Por eso, las opciones de corte incluyen flequillos y rebajados hechos con navaja o tijera”.

¿Quieres tener el pelo sano?
Entonces ten mucho cuidado con la temperatura del agua del baño.
El agua muy caliente te quita totalmente la capa de grasa del pelo, lo que hace que la protección natural de éste se escurra por la rejilla.
El resultado es que tu pelo quedará reseco y sin vida.
Regulá la temperatura de la ducha por una más tibia. Tu pelo te lo agradecerá.

Mirá cómo mantener tu pelo sano: