Si tienes el pelo debilitado, tomá algunas precauciones para cuidarlo:
Ya sea algo temporal o definitivo; en ambos casos hay algunas medidas que puedes tomar ya.
Hace 3.000 años los egipcios se embadurnaban la cabeza con grasa de serpiente y una mezcla de pinches de puercoespín y pedazos de tiñas. ¿Por qué alguien en sus cabales haría eso? Para evitar quedarse pelado, o pelada: ¿acaso creías que la caída del pelo era un problema exclusivamente masculino? El tiempo ha pasado, el mundo ha progresado y hoy no tenemos que recurrir a preparaciones tan curiosas como elaboradas para evitar la lisura de la azotea.
Los tratamientos actuales para derrotar la caída severa de pelo son menos complicados. Aunque es normal perder hasta cien cabellos por día, otra cosa es la alopecia, un problema bastante común que no respeta sexos, edades ni clase social.
No eres la primera ni la típica mujer que deja un rastro piloso a su paso. Y ¿lo que es más importante? se trata de un mal con solución. Puede estar provocado por causas temporarias y pasajeras, que suelen desaparecer solas o con la ayuda de algunos tratamientos.
Para curar lo que anda mal e impedir que se repita:
Si todas las respuestas son A), o algunas A) y algunas C), dirígete a la sección Daño moderado. Pero si tienes aunques sea una respuesta B), ve derechito a la sección Daño serio. Pero si por suerte, todas tus respuestas han sido C), ¡Felicidades! Sólo necesitas un champú suave y un acondicionador.
Nota: Los remedio para daño serio y para el moderado contienen muchos ingredientes similares: hidratantes como pantenol, para atraer la humedad y retenerla; lípidos, como el aceite de diversas plantas, para restablecer la suavidad y el brillo, y además, proteínas para reconstruir secciones de la estructura interna. Mientras mas dañado tengas el cabello, mas tratamientos necesitas.
Otra de las medidas que aportan equilibrio es el uso del vinagre pero siempre teniendo en cuenta que hay que aclarar abundantemente después. Y dentro de esta variedad de productos naturales el abedul, el enebro o la hiedra están específicamente indicados para luchar contra la grasa, desinfectando y frenando cualquier inflamación a la vez que reducen la secreción sebácea. Para el pelo seco encontramos en las almendras un perfecto aliado. La hidratación que aporta es inigualable debido a la cantidad de aceite que contiene. Si se quiere que el cabello adquiera un aspecto suelto y brillante, la avena y sus derivados, junto al germen de trigo, refuerzan sobremanera el tallo capilar.
No todo son problemas menores. Existen también batallas de más difícil victoria. Se trata de la caspa, algo que puede convertirse en crónico si no se atiende de la debida manera. Para una solución idónea, la aquilea es recomendada por gran número de especialistas. Estimular el cuero cabelludo es su misión y con ella, favorecer la circulación sanguínea.
El lúpulo también se aplica contra este mal y, además, aporta brillo y volumen. Y como hay quien somete al cabello a procesos, que aunque aporten belleza, hacen sufrir a la naturaleza del pelo, el cártamo es ideal para los cabellos permanentados o teñidos. Aporta elasticidad por ser rico en ácidos grasos. También la jojoba revitaliza y previene que las puntas se abran dando aspecto quebradizo.
Aporta gran parte de la personalidad y define a la persona. El cabello es la puerta de presentación y sus múltiples formas hablan de nosotras. Largo implica sensación de libertad; corto de independencia... pero lo que hace que adquiera relieve es su aspecto. Por eso, el cuidado específico del cabello merece toda la atención. Sus resultados son inmediatos y duraderos.
El tipo de vida del siglo XXI desgasta la belleza del cabello. La contaminación lo resiente, abriendo tempranamente sus puntas y perdiendo el brillo del que un pelo sano goza. ¿Es esto irremediable, puede una mujer dedicada a la difícil tarea de dedicarse al trabajo fuera de casa, disponer de tiempo extra para hacer que su melena se sienta saneada?.
Un pelo bello es sin duda un pelo sano, ambas premisas van unidas. Nunca se da el caso de que esté descuidado pero presente características sobresalientemente bellas. Por eso, no es sólo cuestión de estética. Es cuestión de hacer que el cabello funcione con todas las de la ley. Cumpliendo su misión protectora y aportando rasgos que nos definan.
Uno de los problemas más marcados es el exceso de grasa, la cual quita brillo y soltura. Para saber si se tiene una melena grasa basta con observar si se ensucia con asiduidad y si pierde el volumen normal a tan solo pocas horas de haberlo lavado. Frente a esta problemática, la mujer se enfrenta al interrogante de la frecuencia de los lavados. En el término medio está la virtud: los expertos aconsejan que se efectúe tres veces por semana para no castigar al cabello con demasiada humedad. Si se trata de un pelo graso, esta frecuencia hay que cumplirla a rajatabla pues la humedad puede pronunciar la apariencia seborreica.
La temperatura del agua es también importante, siendo la templada la ideal para casos de pelo difícil.
Fuente: Mujer Actual
Podemos establecer cuatro etapas en la aparición de canas:
El color natural del pelo no es estático, sino que se modifica con el paso del tiempo. Existen diversas soluciones para que le hagas frente a tus primeras canas y te las saques de encima.
¿Por qué aparecen las canas?
En realidad, la aparición de canas no sólo depende del paso del tiempo, sino que, también, actúan factores genéticos. Ahora bien, ¿por qué se producen las canas? Parece que el organismo, debido a la vejez, el desgaste o por herencia genética, deja de realizar la producción de pigmentos y, así, aparece el pelo sin color, el pelo blanco.
Sin embargo, las canas de los primeros años siguen siendo tan saludables y fuertes como el pelo naturalemente pigmentado, por eso, no hay razón para que las que padecemos este envejecimiento prematuro del pelo nos resignemos a parecer unas ancianas, a no ser que algunas decidan que las canas son muy respetables a cualquier edad.
Debes saber que:
Si eres una "rostro pálido", por ejemplo, y tu piel es más bien blanca, te recomendamos un color que no contraste demasiado con tu cara. Por ejemplo un negro absoluto te haría parecer aún más pálida y, en general, se considera que tiende a acrecentar las dimensiones de tu rostro o incluso a masculinizar tus facciones. Por este motivo, es preciso buscar colores más sutiles que favorezcan a tu piel sin demacrarte. Por ejemplo castaño, rubio oscuro, caoba, marrón... Si además tus ojos son oscuros, sin duda resaltarán y no harán nada aburrido el "conjunto".
¿Y las pieles morenas?
Si ese es tu caso te recomendamos que intentes dar un toque de distinción a tu pelo añadiéndole luminosidad, la que ofrecen colores rojizos o tonos llamados "violín" (más o menos violetas). Unas mechas de este tipo le darán vida a tu cabello sin hacer que pierda naturalidad. Lo que debes evitar en todo caso son los colores marrones, que no ofrecen contraste alguno. Cierto que los ojos claros destacan en una piel morena pero, sin querer, puedes hacerles perder protagonismo si tu color en el cabello no los hace destacar. Si, por el contrario, tus ojos son claros y tu piel morena, tienes mucho ganado. Pero, eso sí, no olvides a tu pelo. Te lo agradecerá.